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miércoles, 8 de junio de 2011

Glóbulos rojos


Una parte  Fundamental  de nuestra sangre… que también es muy fotogénica.                                 

La sangre  que circula por nuestro organismo transporta oxígeno y nutrientes a cada rinconcito.                                                                                                                                                 Está  compuesta básicamente por plasma-un líquido que contiene  un 90% de agua-y células. Los glóbulos rojos, también llamados eritrocitos, son una clase de células de sangre. Tienen forma de disco aplanado y no poseen núcleo. Su función es absorber oxígeno en los pequeños alvéolos que se encuentra en los pulmones y llevarlo a todos los músculos , tejidos y órganos del cuerpo.4 meses pueden vive en promedio un glóbulo rojo en nuestro cuerpo.

COLOR:
La sangre se ve de color rojo cuando una sustancia contenida en los glóbulos rojos, llamada hemoglobina, absorbe oxígeno en los pulmones.

FLEXIBLES:
Para lograr llevar oxígeno  a todo el cuerpo, los glóbulos rojos tienen que viajar por el sistema vascular. A veces, los capilares son tan pequeños que los glóbulos rojos tienen que comprimirse y estirarse o incluso doblarse para poder circular.

sábado, 4 de junio de 2011

Las hembras protohumanas eranlas exploradoras, no los machos

En los tiempos modernos, fueron los hombres quienes exploraron el Nuevo Mundo, pero dos millones de años antes, los protohumanos varones se quedaban estáticos y eran las mujeres las que se movilizaban para establecer nuevas familias, según un estudio de fósiles dentales en Africa.
Las conclusiones, que aparecen publicadas el jueves en la revista Nature, indican que las hembras de dos especies prehumanas parecían desplazarse de sus lugares natales a otros sitios, probablemente para prevenir la endogamia, dijeron los investigadores.
Los chimpancés, nuestros parientes más cercanos en el reino animal, también tienen hembras que viajan para acoplarse y criar familias.
Esa costumbre contrasta con la de los primates inferiores y la mayoría de los mamíferos, donde son los machos los que se movilizan.
Los investigadores estudiaron 19 dientes, incluso ocho de individuos Australopithecus africanus, una especie considerada probable antepasado de los humanos hace unos 2,2 millones de años. Los otros 11 fueron de Paranthropus robustus, una especie que no fue nuestro antepasado directo, sino más probablemente algo así como tíos y tías prehistóricos de hace 1,8 millón de años.
Estudiaron el mineral estroncio en los dientes debido a que ese elemento varía según el paisaje. La idea era ver si se movían a diferentes áreas durante las distintas estaciones.
No fue la investigación la que pareció comprobarlo, sino otra pista: Los dientes más grandes casi no revelaron variaciones minerales, mientras que más de la mitad de los dientes más pequeños indicaron que pertenecían a individuos criados en otro sitio.
Por eso los estudiosos supusieron que se trataba de una diferencia entre machos y hembras. Sin embargo, otros científicos no participantes en el estudio dijeron que la muestra podría ser demasiado reducida como para extraer alguna conclusión.
La paleoantropóloga de la Universidad de Colorado Sandi Copeland, autora central del estudio, dijo que el cambio de dispersión de machos a hembras podría indicar el comienzo de un sentido de comunidad, que tiene sus ventajas evolucionarias y que continúa en muchas sociedades actuales.
En animales menos evolucionados, tiene sentido que el macho vagabundee e impregne a muchas hembras y demuestre su poderío. En este caso, en cambio, la hembra que se moviliza podría demostrar que los machos en una comunidad se han unido y cooperado, quizás para la defensa común. Por eso tiene sentido que los machos se asienten y las hembras se dispersen, conjeturó.

El Triángulo de las Bermudas: un final con burbujas

Cuando no son nuevas investigaciones, sino informes de televisión los que vienen a actualizar la agenda de un presunto enigma científico, conviene abrir el ojo escéptico y entrecerrar el otro, más entregado a la creatividad y las ilusiones. Varios medios. como Clarín, se hicieron eco de un informe de la CNN, según el cual el detonante del Triángulo de las Bermudas sólo es "una gran cantidad de hidratos de metano que se eyectan a la superficie y provocan inestabilidad en los sistemas de funcionamiento de los equipos de transporte". O como título Diario Perfil: "Resuelven el misterio del triángulo de las Bermudas". O La Voz del Interior: el misterio "sería una cuestión de gases". El triángulo de las Bermudas es un área triangular en el Océano Atlántico, con vértices en Miami, Bermudas y Puerto Rico. Bueno, en realidad más o menos: la geometría del misterio es variable, como las locas teorías que giran a su alrededor. Según aquel informe, ya no sería un Triángulo Misterioso lo que se habría estado tragando a jets, barcos y pasaje sino todo lo contrario: una gigantesca flatulencia de metano procedente del fondo del océano volcaría a los navíos. Esa sería la añorada respuesta al misterio.
Triángulo de las Bermudas
Pero la embestida o el oleaje que producirían al emerger estas pompas de metano, una de las varias hipótesis propuestas para explicar las legendarias desapariciones, no es novedad. Como bien recuerda Luis Alfonso Gámez en su blog Magonia esta presunción se remonta a la década del 90. Tal vez por poco conocida, cada tanto algún medio la reflota y es dada por nueva. Google mediante, un cable de Reuters fechado en 2003 anunciaba la publicación del estudio del doctor Joseph Monaghan y su alumno David May, de la Universidad de Monash, Australia, "Can a single bubble sink a ship? (¿Puede una burbuja hundir un barco?), publicado en el American Journal of Physics. Por medio de sencillos experimentos y simulaciones matemáticas, los investigadores mostraban cómo una gran burbuja de gas que explotaba en la superficie era capaz de arrastrar al fondo de una bañera un barco de juguete [desde este enlace descargar un artículo en pdf dedicado a la hipótesis Monaghan-May]. [Ver: Los hidratos de metano y el triángulo de las Bermudas, de Luis Alfonso Gámez, en Vimeo]
Esta hipótesis es interesante porque puede explicar el hundimiento de embarcaciones en buenas condiciones meteorológicas. Pero, ¿qué tan buena es como hipótesis explicativa para los casos informados en el llamado triángulo de las Bermudas?
Determinado el mecanismo de estos escapes submarinos y establecida la fuerza con que las burbujas ascienden, que según el estudio Monaghan y May es capaz de derribar barcos, ¿esto es causa necesaria de las "desapariciones misteriosas"? No, pues los autores no sólo no han intentado correlacionar su hipótesis con la casuística informada en Bahamas o en el Mar de los Sargazos; de hecho, ni siquiera mencionan la zona.
El Triángulo de las Bermudas Por Charles Berlitz
Hay otros motivos para pensar que esta explicación no es la más convincente ni la que reduce la mayoría de incidentes que dan forma al misterio, famoso gracias a Charles Berlitz (1914—2003), autor de "El triángulo de las Bermudas" (1974). La propuesta de Monaghan y May es, evidentemente, una hipótesis científica (está basada en experimentos y observaciones, se puede poner a prueba, es predictiva, etc.). Esto marca una diferencia notable respecto de las especulaciones populares, gran parte de las cuales no superan el estatus de habladurías, como el efecto "niebla eléctrica", la correlación con el avistamiento de platillos voladores, el apetito de monstruos submarinos, la posible existencia de "partículas antigravitacionales" o, la favorita de Berlitz, según la cual en el fondo del Mar de los Sargazos existiría un cañón láser que se activa de vez en cuando.
El intento más serio por comprender al misterio es mérito del piloto y bibliotecario de la Universidad de Arizona, Lawrence David Kusche, autor de "El misterio del triángulo de las Bermudas, solucionado" (1975). En su libro cuenta que ya recibió una clara impresión de lo que se iba a encontrar cuando ordenó las noticias de desapariciones en el área y comenzó a verificar la exactitud de la información. Su minucioso examen de la evidencia fue un cementerio de las conjeturas formuladas hasta ahora: la inmensa mayoría de las noticias se basaban en acontecimientos cuyas fechas y lugares estaban equivocados, los sucesos habían sido desfigurados o embellecidos a piacere y otros nunca habían sucedido. Tal el caso del marinero solitario Bill Verity, a quien daban por desaparecido en 1969. Kusche lo llamó y atendió Verity, quien ni siquiera había oído hablar del mito.
El misterio del triangulo resuelto
Kusche hizo lo que nadie hasta entonces: tomar el tema en serio. Examinó los archivos de las compañías de seguro, pidió informes a la Guardia Costera, estudió los reportes del servicio meteorológico, revisó recortes de prensa e investigaciones oficiales y entrevistó a testigos. No comenzó por el libro de Charles Berlitz sino que fue a las fuentes, es decir, consultó las notas periodísticas y los libros que el nieto fundador de las Academias de Idiomas Berlitz había refritado. Por ejemplo, el artículo que bautizó el tema, escrito por Vincent Gaddis en la revista Argosy (1964), el libro "Limbo of the Lost" (1969) de John Wallace Spencer y "The Devil's Triangle" (1974) de Richard Winer. "La leyenda del triángulo de las Bermudas —escribió Kusche— empezó a causa de una investigación descuidada y fue elaborada y perpetuada por escritores que, consciente o inconscientemente, se sirvieron de errores, razonamientos incorrectos o simple sensacionalismo. Y tantas veces se repitió el relato que éste empezó a ser envuelto por un aura de verdad". El libro de Berlitz, graduado en la Universidad de Yale, elevó todos estos vicios a la enésima potencia. "No existe ninguna teoría que resuelva el misterio. Este es un misterio manufacturado", concluía el estudioso norteamericano.
Berlitz escribió "El triángulo de las Bermudas" en un momento óptimo: a comienzos de 1970, el suizo Erich von Däniken había calentado el ambiente con su saga sobre los astronautas extraterrestres que visitaron a la Tierra en la antigüedad, empezando por "Recuerdos del Futuro" (1970) y siguiendo por "¿Carrozas de los dioses?"(1973). La voracidad del público por estos temas había sido testeada, y estaba claro que los índices de ventas se disparaban en la afirmación categórica del misterio. Berlitz ya había probado suerte con un libro sobre la Atlántida, con malos resultados. "El triángulo de las Bermudas" podía tener un platillo volador en la tapa. Era un símbolo de la época, le tenía que ir mejor. Se calcula que vendió cerca de 20 millones de ejemplares.
Kusche dice que Berlitz fabuló desapariciones de barcos, quiso hacer creer a sus lectores en misterios que no existieron y llegó a estirar el perímetro del triángulo para sumar material a la causa. "Si Berlitz informa que un barco es rojo, las posibilidades de que fuera de otro color constituirían casi una certeza Dice cosas que simplemente no son ciertas. Deja de lado todo lo que contradiga su 'misterio'", escribió Kusche en su obra, de la cual hay una versión en castellano publicada por Editorial Sagitario en 1977, que quizá pasó inadvertida porque por entonces salía a la calle "Sin rastro", la segunda obra de Berlitz sobre el tema.
Kusche no fue el único en pulverizar el trabajo del escritor calvo con bigotes de chef. El ilusionista experto en fraudes James Randi tomó un mapa y clavó un banderín en cada punto donde había una desaparición confirmada. Descubrió que de todos los casos citados por Berlitz sólo cuatro caían dentro del triángulo. Los otros se localizaban en el Océano Atlántico o en el Golfo de México. Para dar una idea del amplio impacto mundial que alcanzó el mito, Randi definió a las virtudes del escritor con una frase aplastante: "fue capaz de afirmar sus falsedades en treinta idiomas".
Edgard Cayce_1910 (wikimedia)
La sinuosa ética de Berlitz también fue cuestionada por Kusche. No solo por haber hallado en sus libros un número exagerado de falacias, errores y tergiversaciones, sino por sus devaneos explicativos, uno más descabellado que el otro. "Ante la falta de una explicación lógica y aceptable" (para las desapariciones), proponía que los ovnis han estado "secuestrando aviones y barcos durante varias generaciones" o que todo se debe a una "antigua, e incluso actual, actividad atlante en la zona", una idea que ni siquiera es suya sino del vidente Edgar Cayce (1877—1945), quien "vio" cerca de las Bahamas una especie de cristal energético, el cual "había sido parte de la civilización de la Atlántida". Entre los casos que caben en la bolsa de misterios está el caso Mary Celeste, nombre del bergantín que iba sin tripulación por el Océano Atlántico, entre las Azores y Portugal, es decir, bien lejos de la zona reclamada para el triángulo. Nunca se supo por qué el barco fue abandonado, lo cual es —para muchos— suficiente para descartar las explicaciones simples (ataque pirata, enfermedad, locura o crimen, que la compañía de seguros lo pague, etc) y sospechar motivos truculentos (abducción, posesión diabólica y otras más fantasiosas).
La historia más emblemática, sin duda, es la que ocurrió el 5 de diciembre de 1945 cerca de la península de Florida, cuando la aviación naval perdió el rastro de cinco torpederos estadounidenses —el llamado Vuelo 19— y un hidroavión Martin Mariner, que salió en su búsqueda.
Afiche de Close encounters of the third kind (1977)
La idea de que los ovnis pudieron haber tenido algo que ver con la desaparición de los aviones data de los años 50 —figuró en la literatura platillista antes que en la del triángulo— pero esa relación se afianzó en la cultura popular cuando Steven Spielberg decidió hacer comenzar su película "Encuentros cercanos del tercer tipo" (1977) con la escena del profesor Lacombe, el ufólogo francés, examinando los impecables TBM Avenger del Vuelo 19 en pleno desierto de Sonora (hay que esperar al final de la película para saber qué sucedió con los 27 tripulantes de los aviones militares). ¿Qué pasó con aquel vuelo?  "No somos capaces de hacer siquiera una buena suposición de lo que sucedió", rezaba el comunicado de la Junta de Investigación de la Marina. Alguien llegó a afirmar que el investigador capaz de responder a este misterio iba a tener como recompensa el premio mayor: todo el misterio del triángulo, ya que la fama de la desaparición del Vuelo 19 supera con creces cualquiera de los otros casos que integran el mito.
En mayo de 1991, Robert Cervoni, director de la firma Scientific Search Project, anunció haber hallado los restos de cinco TBM Avenger a pocos kilómetros de la costa de Fort Lauderdale. ¿El fin del enigma? No, se trataba de otra patrulla. "El misterio se duplica", titularon algunos medios, cuando el hallazgo constituía una prueba de que los accidentes en la zona eran más comunes de lo que se creyó luego.
Kusche analizó el informe oficial, que constaba de más de 400 páginas y concluyó, con un rango de probabilidad próximo a la certeza, que la escuadrilla que había partido a las 14.10 de la base aeronaval de Fort Lauderdale, en Florida, cayó en el mar porque se había quedado sin combustible. Charles Taylor, comandante del vuelo, perdió la orientación y luego el control de la formación, que iba sin otro instrumental que brújulas, ya que el propio teniente Taylor pudo no haber llevado su reloj pulsera. Aquella tarde las condiciones climáticas eran malas, con vientos fuertes y un mar alborotado, lo cual explicaría por qué tampoco pudo funcionar un amerizaje de emergencia.
El misterio añadido fue la "desaparición" del avión de rescate, pero a 23 minutos del despegue un grupo de militares pudieron ver al avión incendiarse en el aire y caer al agua, a media hora de la base. Entre los pilotos, el Martin Mariner solía tener una fama negra. Le llamaban tanque de nafta volante.
Monstruos en el Mar de los Sargazos
Con los años, el manoseado misterio de las Bermudas siguió el destino del abominable hombre de las nieves, las lluvias de ranas, el Poltergeist o las crónicas salvajes de platillos voladores: caer en manos de periodistas convencidos de que todos estos temas son "poco relevantes" para merecer un tratamiento responsable. Acto seguido, su actitud es publicar cualquier cosa que llame la atención, cuando no dejarse llevar por el impulso de aprovechar el caso para hacer literatura fantástica. El uso inteligente de las nuevas tecnologías minimiza la proliferación de engaños entre quienes desean acercarse a la verdad, la cual a menudo está a tiro del Google —sólo basta saber buscar—. ¿Vale la pena temer volar sobre el triángulo? Las compañías de seguros (como la londinense Lloyd's) nunca consideraron a la zona más peligrosa que otras. Por lo demás, la popularidad del misterio declinó drásticamente, no solo por la merma de desapariciones misteriosas. Ayudó también la perspectiva. El intríngulis, reducido a una cantidad mínima de tragedias aéreas o marinas, perdió peso por contraste con la realidad: devenida esa zona del Atlántico una de las que tiene mayor tránsito marítimo y aéreo del globo, comenzó a ser cada vez más significativo no sólo que el enigma dejara de crecer, sino que prácticamente comenzó a desaparecer de la agenda de los medios.
Eso no era lo que debía suceder si estábamos ante un enigma real.

jueves, 2 de junio de 2011

La bacteria E.coli, una cepa muy rara, siembra muerte y discordia en Europa

La cepa de la letal bacteria E.coli, que ha matado a 18 personas en Europa, de ellas la mayoría en Alemania, es "muy rara" y hasta ahora no había provocado ningún brote infeccioso, aseguró este jueves la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Al tiempo que las investigaciones continúan para identificar el origen todavía desconocido de la contaminación, la OMS aseguró en Ginebra que "la cepa, aislada en los casos del brote infeccioso en Alemania nunca se había visto en un brote antes", aunque se había detectado "en casos esporádicos pero muy raros".

Para añadir más confusión a la situación investigadores de la Universidad de Hamburgo-Eppendorf, que lograron en colaboración con la empresa china de biotecnología BGI-Senzhen secuenciar el genoma de la bacteria, publicó un estudio según el cual la cepa es "totalmente nueva", particularmente agresiva y resistente a los antibióticos.

Alemania anunció un nuevo fallecimiento, el de una mujer de 81 casos, elevando a 17 los muertos por este brote en ese país. A esa cifra hay que sumar la de una mujer fallecida en Suecia, anunciada el martes por las autoridades del país nórdico.

El consumo de verduras sigue resistiéndose en Europa, pese a que los pepinos españoles acusados de propagar la bacteria fueron exculpados el martes por las autoridades alemanas. El vector de transmisión de la bacteria sigue siendo un misterio.

Lo daños a la agricultura española son considerables y las exportaciones de verduras se han hundido. El presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, reclamó este jueves a la Unión Europea "indemnizaciones por los prejuicios causados".

El miércoles, su ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, hablo de la posibilidad de una demanda contra las autoridades de Hamburgo, norte de Alemania, por atribuir el origen de la contaminación a productos españoles.

Tras aludir a "un error clamoroso de las autoridades alemanas", Rodríguez Zapatero dijo que "el gobierno federal alemán debe saber que tiene la responsabilidad global ante otros Estados en Europa y vamos a pedir explicaciones muy contundentes y desde luego vamos a exigir reparaciones suficientes" por los daños causados.

En la tarde del jueves, Zapatero habló por teléfono con la canciller alemana, Angela Merkel, quien "lamentó los perjuicios ocasionados a los productores españoles" y "prometió que Alemania considerará fórmulas en el marco europeo para indemnizar a los agricultores afectados", según un comunicado del gobierno español.

En otro comunicado posterior, la cancillería alemana señaló que en su entrevista telefónica con Zapatero, Merkel había destacado "el deber de las autoridades alemanas de informar a los ciudadanos en todo momento y de transmitir los resultados de los análisis a los mecanismos de alerta europeos".

Los productores de frutas y verduras españoles, primeros exportadores en Europa, evaluó las pérdidas por la caída de las ventas en "unos 200 millones de euros (USD 280 millones) por semana".

Holanda, Alemania y Portugal también reclamaron ayudas para sus agricultores. El presidente de la federación alemana de agricultores, Gerd Sonnleitner, cifró las pérdidas del sector en Alemania en 30 millones de euros semanales (43,5 millones de dólares).

La situación de los productores se agravó con la decisión este jueves de Rusia de prohibir la importación de todo tipo de legumbres procedentes de países de la Unión Europea, una decisión calificada de "desproporcionada" por Bruselas y reclamó levantar este embargo.

Rusia importa verduras frescas a Europa por valor de 600 millones de euros al año (870 millones de dólares).

Moscú reclamó este viernes que la UE demuestre que la bacteria está bajo control para levantar el embargo sobre las verduras producidas en Europa.

Entre tanto, los investigadores tratan a contrarreloj de encontrar el vector de la contaminación. Los expertos alemanes, que estudian desde hace días cientos de muestras, se encuentran frente a una tarea gigantesca.

Ya se han registrado casos en Alemania, (2.000 este jueves, o sea 500 más que el miércoles), el resto de Europa e, incluso, Estados Unidos. Todos los enfermos habrían estado en Alemania.

Así, siete personas fueron infectadas por la bacteria E.coli enterohemorrágica (ECEH) en el Reino Unido y las autoridades sanitarias estadounidenses sospechan de tres casos, todos de personas que regresaron recientemente de Alemania.

La enfermedad, cuyo periodo de incubación es de unos 10 días, se manifiesta por fuertes hemorragias en el aparato digestivo y, en los casos más graves, por disfunciones renales (Síndrome Urémico Hemolítico, SUH).

Un empleado de un instituto veterinario de la ciudad alemana de Hanover sostiene una pipeta de muestras con colonias de la virulenta bacteria E. coli (EHEC), el 1 de junio.

Un vendedor de frutas y verduras pesa unos tomates en una balanza este jueves 2 de junio en un pequeño mercado al aire libre de Moscú. Rusia prohibió este jueves la importación de verdura fresca de todos los países de la Unión Europea a causa del brote de la bacteria E.coli.


miércoles, 1 de junio de 2011

¡Que llueva!

En la naturaleza, durante el llamado CICLO DEL AGUA, esta circula continuamente desde la superficie terrestre hacia la atmósfera y regresa como lluvia o nieve.
Sobre la tierra, el Sol calienta el agua, que se hace vapor y sube por el aire hasta una capa fría de la atmósfera. Allí se enfría y se condensa en nubes de microscópicas gotas; cuando estas se unen en gota más grandes, el aire no las sostiene y caen como lluvia.
UN EXPERIMENTO:
NECESITÁS: AGUA, UNA PAVA, CUBITOS DE HIELO Y UNA PIZZERA U OTRA FUENTE DE METAL.
1º Llená la pava con agua y ponela a fuego. Colocá los cubitos en la pizzera.
2º Cuando el agua hierva y salga vapor por el pico de la pava, poné la pizzera sobre este último.
3º Observá que ocurre con el hielo cuando el vapor choca contra la base de la pizzera.

AL CALENTARSE, EL AGUA LÍQUIDA DE LA PAVA SE EMPIEZA A TRANSFORMAR EN GAS. A MEDIDA QUE POR EL PICO SALE EL VAPOR, ESTE ÚLTIMO EMPIEZA A ENFRIARSE, SE CONDENSA Y FORMA UNA PEQUEÑA NUBE DE GOTAS MINÚSCULAS. AL TOCAR LA PIZZERA MUY FRÍA, LA CONDENSACIÓN AUMENTA, LAS GOTAS SE UNEN, SE HACEN MÁS GRANDES Y PESADAS, Y CAEN COMO UNA LLUVIA. ESTE EXPERIMENTO REPRODUCE EL CICLO NATURAL DEL AGUA.